El desgaste de una cerradura se va acumulando poco a poco. Revisarla con regularidad evita averías inesperadas y alarga su vida útil.
Cada cuánto tiempo revisar tu cerradura
Como norma general, recomendamos una revisión visual cada 6 meses y una lubricación anual. En puertas de uso muy frecuente (portales, negocios, oficinas) conviene acortar ese intervalo a cada 3-4 meses.
Qué revisar
- El giro de la llave: si notas que cuesta más entrar o girar que antes, es la primera señal de desgaste en los pines o de necesidad de lubricación.
- El estado del bombín: comprueba que no haya holguras, ruidos extraños al girar, o que la llave se atasque en algún punto concreto del recorrido.
- La alineación de la puerta: con el tiempo, las bisagras y el propio uso pueden desplazar ligeramente la puerta respecto al marco, haciendo que el pestillo o la cerradura fuercen para encajar. Esto acelera el desgaste del mecanismo.
- Los puntos de anclaje: en cerraduras multipunto, revisa que todos los puntos cierren correctamente y no solo el principal.
- Ruidos al cerrar: un chirrido o resistencia nueva suele indicar falta de lubricación, no necesariamente una avería grave, pero conviene atenderlo pronto.
Cómo lubricar correctamente
Usa siempre grafito en polvo o spray específico para cerraduras, nunca aceites o grasas domésticas: estos últimos atraen polvo y suciedad, y a medio plazo empeoran el problema en lugar de resolverlo.
¿Y si ya se ha bloqueado?
No fuerces la llave. Atendemos urgencias las 24 horas, los 365 días del año, en Sevilla y Cádiz.
Cuándo llamar a un profesional
Si después de lubricar la cerradura sigue costando girar, si notas holgura en el bombín o si la puerta no cierra bien por más que ajustes, es momento de que un cerrajero revise el mecanismo. Detectar un desgaste a tiempo suele ser una reparación sencilla; ignorarlo puede acabar en una cerradura bloqueada en el peor momento. Si además notas marcas o arañazos que no recuerdas, échale un vistazo a nuestra guía sobre cómo saber si tu cerradura ha sido manipulada.